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sábado, 17 de marzo de 2012

¡Síguele!


Dicen que no es moda toda esa historia del amor a la cruz y a Jesús. Dicen que no entienden a esa gente que es feliz así, por Él y para ti. Y que no comprenden que la oración es el motor que a mí me empuja a seguir. Que soy un bicho raro porque no remo para el mismo lado, que dicen que debo seguir...

Remo mar adentro y tan contento mientras sea Dios mi mástil y mi viento. La estrella de los mares, Inmaculada Madre que dijo SÍ, y por ella sigo aquí. No sé qué es el tormento pues yo tengo fe en Cristo Jesús y siempre hallo consuelo. Espera un momento que no es un cuento que yo vivo así, y te invito a seguir...

Y DIGO SÍ, ES POSIBLE, SÍ
TU HORIZONTE VA MÁS ALLÁ DE TI
LO MEJOR DE MÍ ME LO HA DADO ÉL.
POR ESO GRITA CONMIGO QUE JESÚS ES TU AMIGO
QUE SU AMOR TU CAMINO HOY... NO DUDES Y SÍGUELE!

Entiendo que no entiendas quién tiene razón si hablamos de amor, hablamos de lo mismo. Dicen, dicen, digo, yo sólo veo un camino al frente está Dios, decide por ti mismo. Son tantas experiencias que prueban su presencia que no hablar de Él sería esconderlas. No intento convencerte, que cada cual despierte pero por amor te invito a conocerle...


domingo, 26 de febrero de 2012

En lo profundo


EN LO PROFUNDO

En lo profundo no hay nada que no sea sorprendente.
Y sin embargo bajamos tan a poco, y pocas veces.
Acomodamos el pulso a la presión de la rutina.
Nos distanciamos del fondo y del origen de los días…
… y no bajamos, y no bajamos, y no bajamos.
Nos olvidamos del sentido de la Vida,
del propio barro, del primer atardecer…
Y amontonamos un sinfín de tonterías,
buscando en lo que creer.
En lo profundo no hay nadie que no sea diferente,
pero a menudo mostramos sólo aquello que no duele.
Desdibujados detrás de multitud de vanidades…
Tristes, sin sueños, ajenos al Amor… superficiales.
…y no bajamos, y no bajamos, y no bajamos.
Nos olvidamos del sentido de la Vida,
del propio barro, del primer atardecer...
Y amontonamos un sinfín de tonterías,
buscando en lo que creer.
En lo profundo no hay nada que no sea sorprendente…