Mostrando entradas con la etiqueta Escritos de Don Manuel. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Escritos de Don Manuel. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de mayo de 2013

Florecillas de Don Manuel

"Corazón de mi Jesús Sacramentado, hazme tan pequeño que pueda entrar por el agujerito de la llave de tu Sagrario, y ya dentro, tan grande, que no pueda salir nunca."

Sagrario de la Parroquia San Pedro (Huelva)

"Madre Inmaculada, méteme dentro del Sagrario 
y del Corazón de tu Hijo y no me dejes salir."

jueves, 25 de abril de 2013

Preparándonos para Pentecostés


   
   "El gran agente de la vida interior, el siempre eficaz y con el que hay que contar siempre, es el Espíritu Santo, que es el que habla y obra en el interior." 


   "Espíritu Santo, concédeme ver con ojos nuevos, amar con corazón nuevo, servir con obras nuevas."



"Espíritu Santo, concédenos inaugurar 
el día de tus Eucaristías-Pentecostés."

("Decenario al Espíritu Santo", Beato Manuel González)

lunes, 1 de abril de 2013

EMAÚS Y EL SAGRARIO


   Una de las grandes dificultades de la oración ante el Sagrario y singularmente de la oración confiada, afectuosa y filialmente íntima, es no acabar de darnos cuenta de que Jesús está allí... vivo, personalmente.
   ¡Se repite tanto en el Sagrario la escena de Emaús, de estar con Jesús sin darnos cuenta de que está con nosotros!
   Diríase que este pasaje es todo un curso de oración eucarística. Como en la Eucaristía, Jesús está en el camino de Emaús real y desconocido, presente e invisible, haciéndose el encontradizo, y los hombres torpes, ciegos, deslumbrados, ¡con cuánta dificultad acaban por encontrarlo! ¡Qué raramente caen en que está allí!
   Peregrinos perpetuos del camino misterioso del Sagrario, ¡cuánto hemos menester aprender de los felices caminantes de Emaús para llegar como ellos a sentir arder el corazón oyéndolo, y a conocer a nuestro Huésped Jesús partiendo el pan!

Beato Manuel González

sábado, 2 de febrero de 2013

2 de febrero: una mirada, un don

   El 2 de febrero de 1902, el pueblo y el sagrario de la Parroquia de Palomares del Río (Sevilla), fueron el "divino pretexto" para regalar a la Iglesia el don del carisma Eucarístico Reparador.   

   "Me fui al Sagrario de la Iglesia, lugar donde Jesús está presente, buscando fuerza para realizar la misión. Miré a mi alrededor y qué esfuerzo tuve que hacer para no darme la vuelta y echar a correr... pero no huí, allí me quedé largo rato, y encontré mi plan de misión y fuerza para llevarlo a cabo. Pero sobre todo encontré... allí, de rodillas, mi fe veía a un Jesús callado, tan olvidado, tan paciente, tan bueno... Sentí que me miraba, que me decía mucho y me pedía más. Una mirada en la que se reflejaban unas ganas infinitas de amar y un dolor infinito por no encontrar quien quisiera ser amado. Una mirada que reflejaba lo triste del Evangelio: 'no había para ellos posada en Belén' y de sus palabras 'y vosotros ¿también queréis dejarme?'
   Esta mirada se me quedó clavada en el corazón y no se me olvidó nunca."  
(Beato Manuel González García) 


sábado, 5 de enero de 2013

¡FELIZ EPIFANÍA!

   "Hemos visto su estrella al Oriente y venimos a adorarle" (Mt. 2,2), es la oración de los Magos...; hemos visto y queremos ver más..., verlo todo..., y venimos para entregarnos del todo..., para adorar al Rey escondido con todo lo nuestro..., conocer para amar..., conocer mejor para amar mejor..., amar mejor para darse más y mejor..."

("Oremos..." - Beato Manuel González)

¡SIGUE SU ESTRELLA! ¡PONTE EN CAMINO! 

¡FELIZ EPIFANÍA DEL SEÑOR!

sábado, 6 de octubre de 2012

La FE de Don Manuel


Mi primer Sagrario abandonado
   "Fui derecho al Sagrario de la restaurada iglesia en busca de alas a mis casi caídos entusiasmos, y... ¡qué Sagrario! Un ventanuco como de un palmo cuadrado, con más telarañas que cristales, dejaba entrar trabajosamente la luz de la calle con cuyo auxilio pude distinguir un azul tétrico de añil, que cubría las paredes; dos velas que lo mismo podían ser de sebo que de tierra o de las dos cosas juntas; unos manteles con encajes de jirones y quemaduras y adornos de goterones negros; una lámpara mugrienta goteando aceite sobre unas baldosas pringosas; algunas más colgaduras de telarañas, ¡qué Sagrario, Dios mío! Y ¡qué esfuerzos tuvieron que hacer allí mi fe y mi valor para no volver a tomar el burro del sacristán, que aún estaba amarrado a los aldabones de la puerta de la iglesia, y salir corriendo para mi casa!
   Pero no huí. Allí me quedé un rato largo y allí encontré mi plan de misión y alientos para llevarlo a cabo. Pero sobre todo encontré... Allí, de rodillas ante aquel montón de harapos y sucieda­des, mi fe veía a través de aquella puertecilla apolillada, a un Jesús tan callado, tan paciente, tan desairado, tan bueno, que me miraba... Sí, parecíame que después de recorrer con su vista aquel desierto de almas, posaba su mirada entre triste y suplicante, que me decía mucho y me pedía más...

Lo que me enseñó aquel Sagrario
    Yo no sé que nuestra religión tenga un estímulo más poderoso de gratitud, un principio más eficaz de amor, un móvil más fuerte de acción, que un rato de oración ante un Sagrario abandonado.
   Quizá una fe superficial saque escándalo y tibieza de ese abandono. Pero una fe que medite y sobre todo, un corazón que ahonde un poco debajo de la corteza de las cosas (...) no tiene más remedio que ver en ese modo de abandonar de los hombres y en esa manera de corresponder de Jesucristo, el Evangelio vivo, pero con una vida tan brillante, tan fecunda, tan activa, tan en ebulli­ción de amor de cielo, que no hay más remedio que entregarse a discreción y sin reserva, diciendo con san Pedro: “Aunque todos te abandonen, yo no te abandonaré”... ¡Este amor no se parece a ningún otro amor!" 
(Beato Manuel González,
"Aunque todos, yo no")

viernes, 28 de septiembre de 2012

Sorprender a Jesús

Sorprender a Jesús en el Sagrario...
Descubrir la mirada compasiva,
la palabra alentadora, la sonrisa,
el agradecimiento de Dios que "está ahí".

   Sorprender a Jesús en los hermanos...
Descubrirle en las confidencias de los amigos,
en las necesidades del pobre,
en los reproches del desairado...

   Sorprender a Jesús 
en los acontecimientos...
Públicos y privados, grandes y menudos,
dirigiéndolos a favor de los que lo aman...
hablando y atrayendo a los que se alejan
por medio de ellos.

   Sorprender a Jesús 
dentro de mí...
En la profundidad de mi alma...                                               
                                                                                                                          Beato Manuel González, 
"Mi Comunión de María"


DESAFÍO PARA ESTE CURSO... 
¡SORPRENDER A JESÚS!

jueves, 20 de septiembre de 2012

Don Manuel, sacerdote


  Don Manuel González García fue ordenado sacerdote el 21 de setiembre de 1901, en Sevilla, por el Beato Cardenal Marcelo Spínola y Maestre.
   Compartimos algunos de sus pensamientos y oraciones en torno al sacerdocio:

   "¡Conocer y dar a conocer a Jesús! ¡Conocerlo y darlo a conocer todo lo más que se pueda! He aquí la suprema aspiración de mi fe de cristiano y de mi celo de sacerdote, y la que quisiera que fuera la única aspiración de mi vida."

   "Buen Pastor, haznos buenos pastores; prontos a dar la vida por las ovejas."

   "Madre sacerdotal, consigue del Espíritu Santo que todos tus hijos los sacerdotes sepan saborear su sacerdocio y contentarse con él."

   "Madre sacerdotal, que en la Visitación llevas a tu Jesús con prisa, que la prisa de llevarlo a los que lo necesitan, no deje vivir quietos a tus sacerdotes."

   "¡Yo digo Misa! Corazón de mi Jesús, enséñame a decir, conocer, estimar, saborear y vivir mi Misa de cada día."

   "Espíritu Santo, concédenos el gozo de servir a la Madre Iglesia de balde y con todo lo nuestro."

domingo, 29 de enero de 2012

Jesús Eucaristía



"La Sagrada Eucaristía es el corazón de la Iglesia. 
Es su esencia, su centro y su vida. 
Es Jesucristo repitiendo cada día el Calvario y el Evangelio,
 y perpetuando hasta la consumación de los siglos
 la Redención de aquel y los milagros de éste. 
Es el Jesucristo de la gloria hecho alimento, 
luz, solución, redención, defensa, 
medicina y resurrección de los peregrinos de la tierra..." 

Beato Manuel González



miércoles, 21 de diciembre de 2011

La cuna que le gusta

       
          Mi Madre Inmaculada busca, mendiga una cuna para su Jesús. Ni en las casas de los ricos, ni de los pobres, ni de los parientes, ni en el mesón de los transeúntes hay un rinconcito para colocar su cuna.
          Triste, dura e injusta era aquella repulsa, pero al fin ni Ella ni su Jesús eran conocidos...
          Hoy, a los veinte siglos de predicación, de milagros, de beneficios, de Iglesia, de Eucaristía de Jesús, mi Madre sigue buscando cunas para su Hijo, que todavía no se ha cansado de querer nacer entre los hombres...
     ¿Encuentra muchas cunas?... ¿Limpias?... ¿Cedidas con gusto?... ¿Con generosidad?... ¿Con prontitud?... ¿Con calor o con frío?...
          ¿Cómo le presto yo ahora mi corazón?...


     Madre mía, prepáralo tú a tu gusto y al suyo...

Beato Manuel González García

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

miércoles, 7 de diciembre de 2011

¡Madre, que no nos cansemos!


¡Madre nuestra! ¡Una petición!: ¡Que no nos cansemos! Sí, aunque el desaliento por el poco fruto o por la ingratitud nos asalte, aunque la flaqueza nos ablande, aunque el furor enemigo nos persiga y nos calumnie, aunque nos falten el dinero y los auxilios humanos, aunque vinieran al suelo nuestras obras y tuviéramos que empezar de nuevo...¡Madre querida…!¡Que no nos cansemos!
Firmes, decididos, alentados, sonrientes siempre, con los ojos de la cara fijos en el prójimo y en sus necesidades para socorrerlos y con los ojos del alma fijos en el Corazón de Jesús que está en el Sagrario, ocupemos nuestro puesto, el que a cada cual ha señalado Dios...


             ¡Nada de volver la cara atrás! ¡Nada de cruzarse de brazos! ¡Nada de estériles lamentos!
Mientras nos quede una gota de sudor o de sangre que derramar, unas monedas que repartir, un poco de energía que gastar, una palabra que decir, un aliento en nuestro corazón, un poco de fuerza en nuestras manos o en nuestros pies…que puedan servir para dar gloria a Él y a Ti y para hacer un poco de bien a nuestros hermanos…
¡Madre mía, por última vez!
            ¡MORIR antes que cansarnos!

                                                                      Beato Manuel González


miércoles, 23 de noviembre de 2011

El mayor amor

          ¿Cuál es el mayor amor? Jesús definió el mayor amor entre los hombres como el de aquel que da la vida por sus amigos... 
          Jesús, Maestro mío, ¿me permites alargar tu definición del mayor amor? Tú dijiste: 'Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos...', a no ser el que ha inventado la Eucaristía para darla todos los días y todas las horas, ¡hasta la consumación de los siglos! ¡Este sí que es el mayor amor perpetuado hasta la locura!  (Beato Manuel González García)


"Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no volverá a tener hambre; 
el que cree en mí nunca tendrá sed" (Jn 6, 35)