miércoles, 22 de junio de 2016

En nuestra clausura de curso

Clausura curso UNER

El sábado día 18, la UNER de Tenerife nos reunimos en ICOD para celebrar juntos la clausura del curso 2015-16. Acudimos a la cita unas 120 personas, miembros de los distintos grupos de la isla. 

Ciertamente la ocasión lo merecía, por una parte es nuestro encuentro anual para dar por finalizado el curso con el corazón rebosante de gratitud al Señor por tantos dones recibidos y poner en sus manos de Padre los trabajos realizados durante este curso,  en los que pusimos todo nuestro entusiasmo, entrega y generosidad...

Además este año tenía un plus añadido: despedir a nuestro querido asesor diocesano D. Daniel Padilla, a quien el Sr. Obispo a tenido a bien encomendarle una nueva y exigente labor pastoral y recibir a D. Valentín, párroco de la parroquia del Bto.Manuel González, que a partir de ahora caminará a nuesto lado. 
¡Gracias D. Daniel! Gracias por tanto esfuerzo y dedicación, por tanto cariño y desvelo durante estos años y, ya sabe, esto no es un adiós sino un simple hasta luego, porque le llevamos en el corazón y porque -como usted mismo dijo- forma parte de nuestra Obra y continuaremos contando con usted. 
Y ¡bienvenido D. Valentín! También usted es un viejo conocido: es discípulo de San Juan y está vinculado con nosotros de una manera especial por la parroquia del beato, ya pronto santo. Lo acogemos con alegría y cariño, de corazón, seguros de que juntos emprenderemos caminos nuevos para la UNER en esta iglesia nuestra que quiere vivir "en salida".

Nuestra reflexión giró en torno a dos núcleos vitales en este curso: la misión en la que está inmenrsa toda nuestra diócesis en salida y nosotros como parte de ella y la figura nuestro Fundador, D. Manuel González, ya próximamente santo, puesto que el Papa Francisco ha anunciado su canonización para el 16 de octubre de este mismo año.

Terminamos poniéndonos en las manos de nuestra Madre la Virgen y pidiéndole nos dé su  amor que “no se cansa” para saber estar al servicio de los hermanos y su disponibilidad para vivir “en salida”  la misión que nos confía nuestra Iglesia diocesana.

Horario

10,30  Acogida
11,00  Ponencia: Misión en salida.
          Rvdo. D. Daniel J. Padilla.- Asesor de la UNER
11.45  Descanso
12.00  Ponencia: D. Manuel, evangelio con pies de cura
          Hna. Mª Auxiliadora, men
              
13.00 Eucaristía
14.00  Comida fraterna.
16.00 Adoración

D. Manuel, evangelio con pies de cura.
Apóstol de lo social


Trabajo de grupos
Adoración









lunes, 20 de junio de 2016

16 octubre, canonización

El Vaticano anuncia la canonización 
de D. Manuel González García

Ya conocemos la fecha de canonización de D. Manuel González, será el próximo 16 de octubre
El papa Francisco, ha presidido esta mañana el consistorio ordinario público para la canonización de cinco beatos. Así, se ha determinado que sean canonizados el domingo 16 de octubre.
Una excelente noticia para  las Misioneras Eucarísticas de Nazaret, para la gran familia eucarística reparadora y para toda la Iglesia, que queremos compartir con todos vosotros.
Os invitamos a uniros al gozo de esta grata noticia.

miércoles, 15 de junio de 2016

Viernes, 17 de junio

Y tú... ¿quién dices que soy Yo?

Os recordamos nuestra cita mensual con Jesús-Eucaristía, el viernes a las 20,15 en San Jorge ¡Os espermos!


viernes, 3 de junio de 2016

Al corazon de Jesús...





"En este dia
quisiera ser yo cantor, músico, poeta, orador y escritor para decirte y decir
al mundo entero del modo más bonito, dulce, bello, conmovedor, solemne y
vibrante lo que de Ti pienso, quiero y siento...
Corazón de mi
Jesús: ¡no soy nada de eso!, pero el silencio con que Tú te has quedado a vivir
en el Sagrario me invita a felicitarte con mi silencio”.


Beato
Manuel González.

sábado, 28 de mayo de 2016

En la fiesta del Corpus

"Dadle vosotros de comer"... hoy experimentamos, una vez más, la llamada de Jesús en estas palabras. Como Él, también nosotros mismos hemos de partirnos y reparatirnos en alimento; cada uno estamos llamados a ser pan que sacia hambres, soledades, dolor, pan que cura heridas y celebra alegrías...


Parroquia Beato Manuel González

Díme cómo ser Pan

Dime cómo ser pan,
dime cómo ser pan,
cómo ser alimento
que sacia por dentro
que trae la paz
Dime cómo ser pan,
dime cómo ser pan,
dime cómo acercarme
a quien no tiene aliento
a quien cree que es cuento
el reír, el amar
Dime cómo ser pan,
dime cómo dejarme
comer poco a poco
entregándolo todo
y "llenándome" más


Santa Cruz de Tenerife
Dime cómo ser pan,
dime cómo ser pan
cómo ser para otros
en todo momento,
alimento y maná 
Tú que eres el Pan de la Vida
Tú que eres la luz y la paz
Tú que empapas la tierra
cuando llueves el cielo
dime cómo ser pan.

Tú que haces de mí tu reflejo
Tú que abrazas mi debilidad
Tú que sacias mi hambre
cuando vuelvo de lejos
dime cómo ser pan



Dime cómo ser pan
que cura la injusticia
dime cómo ser pan
que crea libertad

Alfombra realizada por la UNER de Santa Cruz- Corpus 2016





domingo, 8 de mayo de 2016

¡Subió!


La gran Misa pontifical del sumo Sacerdote Jesús, comienza en la tierra en el seno purísimo de la Madre Inmaculada y termina en el cielo a la derecha del Padre, y mejor dicho, no termina, es eterno.


El sacrificio activo de Jesús en la tierra duró propiamente unas horas, las de su oblación voluntaria para la Pasión y la muerte y las de su inmolación por manos de los judíos. Pero el sacrificio pasivo de Jesús comenzó cuando comenzó el activo y no terminará eternamente.


Jesús no será más inmolado, no padecerá más, ni recibirá más muerte «ya no morirá», «la muerte no tendrá dominio sobre Él», pero siempre, siempre, eternamente ante el cielo y la tierra y los abismos, será el inmolado, el Cordero siempre inmolado[1] el pontífice de la gloria suprema de Dios, la Hostia de la redención universal y el altar de la más grata propiciación.


En el cielo, la luz que despiden las sagradas cicatrices del Cordero inmolado, es la luz que quita las noches de los días de la eternidad e inunda de claridades y bienandanzas los ámbitos todos de la gloria.




Sí, el sacrificio de Jesús será eterno:


1º Porque eterna es la aceptación que del mismo hace el Eterno Padre y eterno el gusto con que se recrea en él. Y


2º Porque eterna es la alabanza, la acción de gracias, la propiciación y la impetración que por el sacrificio de su Hijo recibe.


Siendo eterno el sacrificio del Hijo, sacerdote-Hostia, recreémonos en estas dulcísimas consecuencias:


1ª Eterna será la gratitud del Padre a su Hijo sacrificado y eterna la paga de gloria y exaltación que le dará a su humanidad y a su nombre.


2ª Eternamente en virtud de esa gratitud, el Padre no dará más beneficios naturales y sobrenaturales, sino por medio y por los méritos de su Hijo Jesús crucificado.


3ª Eternamente estará en lo más alto del cielo «sobre el monte de Sión» el Cordero, recibiendo el cántico de la alabanza y de la gratitud por su sacrificio, de los ángeles y de los santos: «Digno es el Cordero, que fue sacrificado, de recibir el poder, y la divinidad, y la sabiduría, y la fortaleza, y el honor, y la gloria y la bendición».


4ª Eternamente no habrá más razón para entrar y morar en el cielo, en torno del Cordero, que la de ser imágenes vivas de Jesús crucificado, reproducciones del Cordero sacrificado y de la Hostia viva y callada del altar ¡El cielo es la patria de las hostias!



¡Qué bellamente y qué gráficamente están expresadas todas esas exaltaciones con que el Padre acepta y agradece y paga el sacrificio de su Hijo sacerdote en las palabras de nuestro símbolo: «...subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso».


¡Subió! Midamos, si podemos, hasta dónde descendió y calcularemos hasta dónde subió!


¡Subió! Desde las profundidades de los abismos, no obstante el peso de la losa del sepulcro, a pesar de los clavos con que lo sujetaron a la cruz, desde el fondo del mar de ignominias y calumnias...

Cuando llegó la hora de subir, subió por su propia virtud, a la vista de los suyos, serenamente, majestuosamente...



Y «está sentado a la derecha de Dios Padre...». «Sentado» esto es, no de prestado, no de paso, no para recibir un premio, un homenaje y seguir o volver... «Sentado a la derecha», esto es, en igual gloria que su Padre en cuanto Dios, y en cuanto Hombre «en mayor que otro alguno», como enseña el catecismo.

  
La Ascensión de Cristo es nuestra exaltación. Y a donde precedió la gloria de la Cabeza, allí está llamada también la esperanza del cuerpo. Regocijémonos, amadísimos, con gozos dignos y alegrémonos con piadosas acciones de gracias, porque hoy, no sólo hemos sido asegurados como poseedores del paraíso, sino que, en Cristo, hemos penetrado en lo más alto de los cielos, ganando, por la inefable gracia de Cristo, mucho más que habíamos perdido por la envidia del diablo, pues los que el infernal enemigo derribó de la felicidad de la primera mansión, el Hijo de Dios, incorporándolos a sí, los ha colocado a la derecha de su Padre.

(Beato Manuel González)

Mes de María con el Beato Manuel González (8)