viernes, 27 de febrero de 2015

Celebración del 105º aniversario de la UNER

El día 4 de marzo, se cumple el 105º aniversario de fundación de la UNER por el Beato Manuel González. En la Santa Iglesia Catedral de La Laguna tendrán lugar los siguientes actos, presididos por Don Daniel Padilla, asesor nacional de la UNER:

- 16h Vía crucis

- A continuación un tiempo de Adoración eucarística

- 18h Celebración de la Eucaristía

La UNER también celebrará el Jubileo con motivo del centenario y reapertura de la Santa Iglesia Catedral.

La familia eucarística invita a compartir su alegría en el aniversario de su fundación. 

miércoles, 25 de febrero de 2015

Beato Manuel González: Hombre elegido y consagrado

El 25 de febrero, domingo del año 1877, nació a las cinco de la mañana, en Sevilla, en la Calle del Vidrio, número 22, el tercero de los cuatro hijos del matrimonio formado por Don Martín González Lara y  Doña Antonia García Pérez. Ambos naturales de Antequera (Málaga,) desde donde se trasladaron a Sevilla unos dos años antes del nacimiento de Manuel.



“Un Sacerdote no es ni más ni menos 
que un hombre elegido y consagrado por Dios 
para pelear contra el abandono del Sagrario" 

(Beato Manuel González)

martes, 24 de febrero de 2015

Hoy te llamo "Padre", con ternura y de verdad

Martes I de Cuaresma

Is 55, 10-11
Sal 33
Mt 6, 7-15




En la palabra Padre está el fundamento de la Piedad y de toda oración, a saber: la confianza sin cansancio en la misericordia sin medida ni fin de Dios, como Padre en toda la extensión del sentido de ese nombre, el más grande en los cielos y en la tierra..., o sea, confianza en Dios Autor, Conservador, Providencia, Médico, Perdonador, Remunerador, Consejero, Consolador, Amigo...


En la palabra nuestro está la condición esencial de toda oración, a saber: el amor a los hermanos, empezando por el Mayor, Jesús...; ese pedir todos para todos es no excluir a ningún prójimo de mi amor. ¡Ah, sí nos fijáramos un poquito en ese carácter colectivo, familiar, fraternal, que Jesús en su Evangelio, y la Madre Iglesia en su liturgia dan a todas sus oraciones! ¡Cómo no nos sentiríamos tan alejados y tan despegados los unos de los otros! ¡Cómo se cumplirían mejor los dos preceptos fundamentales a que se reduce toda la ley moral: amor a Dios sobre todo y amor al prójimo como nos amó Jesús!

En la palabra que estás en los cielos está el premio definitivo de toda oración: ¡Los cielos! ¡La glorificación suma de Dios y la suma felicidad del hombre! ¡No es esa, en definitiva, la aspiración de todo el que ora bien, como de todo el que obra bien?

(Beato Manuel González)

lunes, 23 de febrero de 2015

Cuaresma: dejándonos tocar el corazón

El pasado miércoles, iniciamos confiados y alegres el itinerario cuaresmal.  El viernes, nos reunimos un mes más en la Capilla San Jorge. Juntos, escuchamos con atención la invitación del Señor a la conversión, a dejarnos tocar el corazón, a volver a Él, acogiendo su gracia que nos hace hombres nuevos, con aquella sorprendente novedad que es participación en su vida misma.

¡¡¡Gracias a todos!!!


jueves, 19 de febrero de 2015

Si alguien quiere seguirme...



Jueves después de ceniza

Dt 30,15-20
Sal 1
Lc 9, 22-25


Madre Inmaculada, ¡qué trabajo cuesta a mi flaca naturaleza tomar mi cruz! Le digo muchas veces que la cruz es un regalo y un recuerdo del Jesús de mi Comunión, que es el pago de mi deuda con Dios ofendido, que es el instrumento de mi redención y justificación ahora y después el trono de mi glorificación... y parece que mi naturaleza no se entera o no me cree y sigue acobardada o huida ante la Cruz. ¡Se siente tan feliz cuando se figura que se ha descarga de ella! 

Un rayito de luz, un soplo de aliento, Madre querida, a mi cabeza y a mi corazón, para que aprendan y se decidan a mirar y a querer como amiga la cruz. Sobre todo yo quisiera saber cómo, siendo regalo de tu Hijo, la cruz me turba, me desasosiega y pone en peligro de apartarme de Él no pocas veces. 

Ésta es la lección que te pido para mi Comunión de hoy. 

Dile a tu Jesús que, aunque muy cobarde por mi condición, yo quiero tomar la cruz que Él me dé, con el peso que Él me la mande, y sacar de ella todo lo que El quiera que saque. 

(Beato Manuel González)

miércoles, 18 de febrero de 2015

Punto de ENcuenTRO

Aquí estoy, Dios mío, 
preparado para escucharte de todo corazón...
confiando...dócil...

martes, 17 de febrero de 2015

El amor que re-crea

Martes 17 de febrero, 6º del tiempo ordinario

Gn 6,5-8;7,1-5.10

Sal 28

Mc 8,14-21


A veces la experiencia del mal hace que todo se vuelva negro a nuestro alrededor. Todo es oscuridad y de tanto mirar lo negativo, se nos "estrecha" la mirada.

Vivamos con los ojos abiertos, acogiendo cada signo de esperanza que hay a nuestro alrededor, especialmente el signo del Reino por excelencia, que es la celebración eucarística.

domingo, 15 de febrero de 2015

Señor, si quieres...

"Señor, si quieres, puedes limpiarme", exclamó ante Jesús un pobre leproso.

¡Cuánta fe en el poder, cuánta confianza en la misericordia y cuánta conformidad con el querer de Dios encierra esa palabra!

¡Ah, si las repitiéramos ante las puertecitas del Sagrario con la misma fe, confianza y conformidad que el leproso, cómo sentiríamos caer sobre la lepra de nuestros pecados, penas y enfermedades el "quiero, queda limpio" de la misericordia omnipotente que allí palpita! 

(Beato Manuel González)

viernes, 13 de febrero de 2015

El amor que crea (IV)

Viernes, 13 de febrero, 5º del tiempo ordinario

Gn 3,1-8
Sal 31
Mc 7,31 37


El pecado está tan metido en nuestra vida que hacemos todo lo posible por no verlo, por esconderlo. Se instala en nosotros bajo multitud de formas, pero siempre bajo el sello de la apropiación, del egoísmo, de todo lo opuesto al amor.

Contemplamos hoy a Jesús, realizando un gesto creador sobre un hombre encerrado en sí mismo, como hizo el Señor, en el principio.

Vivamos dejando que ese mismo Jesús se acerque, modele con sus manos nuestras fragilidades instaladas e insufle su aliento de vida en nuestras cerrazones.

jueves, 12 de febrero de 2015

El amor que crea (III)

JUEVES, 12 DE FEBRERO, 

5º DEL TIEMPO ORDINARIO

Gn 2, 18-25

Sal 127

Mc 7, 24-30


Creados a imagen y semejanza de Dios, no podemos vivir solos. Dios es amor y el amor es encuentro. Necesitamos, para poder ser, descubrirnos en la mirada de otro. Gran paradoja la que nos hace necesitar al otro para llegar a ser nosotros mismos en plenitud.

"Nuestra fe responde a una Persona que quiere entrar en una relación de amor profundo con nosotros y comprometer toda nuestra vida" (Benedicto XVI). Vivamos con el corazón abierto a la acción de Dios, a esa comunicación de amor que quiere regalarnos y que es, sobre todo, buena noticia en nuestras vidas.

miércoles, 11 de febrero de 2015

La sabiduría del corazón

Mensaje con ocasión de la XXIII Jornada Mundial del Enfermo 2015


Queridos hermanos y hermanas:

Con ocasión de la XXIII Jornada Mundial de Enfermo, instituida por san Juan Pablo II, me dirijo a vosotros que lleváis el peso de la enfermedad y de diferentes modos estáis unidos a la carne de Cristo sufriente; así como también a vosotros, profesionales y voluntarios en el ámbito sanitario.

El tema de este año nos invita a meditar una expresión del Libro de Job: «Era yo los ojos del ciego y del cojo los pies» (29,15). Quisiera hacerlo en la perspectiva de la sapientia cordis, la sabiduría del corazón.

1. Esta sabiduría no es un conocimiento teórico, abstracto, fruto de razonamientos. Antes bien, como la describe Santiago en su Carta, es «pura, además pacífica, complaciente, dócil, llena de compasión y buenos frutos, imparcial, sin hipocresía» (3,17). Por tanto, es una actitud infundida por el Espíritu Santo en la mente y en el corazón de quien sabe abrirse al sufrimiento de los hermanos y reconoce en ellos la imagen de Dios. De manera que, hagamos nuestra la invocación del Salmo: «¡A contar nuestros días enséñanos / para que entre la sabiduría en nuestro corazón!» (Sal 90,12). En esta sapientia cordis, que es don de Dios, podemos resumir los frutos de la Jornada Mundial del Enfermo.

2. Sabiduría del corazón es servir al hermano. En el discurso de Job que contiene las palabras «Era yo los ojos del ciego y del cojo los pies», se pone en evidencia la dimensión de servicio a los necesitados de parte de este hombre justo, que goza de cierta autoridad y tiene un puesto de relieve entre los ancianos de la ciudad. Su talla moral se manifiesta en el servicio al pobre que pide ayuda, así como también en el ocuparse del huérfano y de la viuda (vv.12-13).
Cuántos cristianos dan testimonio también hoy, no con las palabras, sino con su vida radicada en una fe genuina, y son «ojos del ciego» y «del cojo los pies». Personas que están junto a los enfermos que tienen necesidad de una asistencia continuada, de una ayuda para lavarse, para vestirse, para alimentarse. Este servicio, especialmente cuando se prolonga en el tiempo, se puede volver fatigoso y pesado. Es relativamente fácil servir por algunos días, pero es difícil cuidar de una persona durante meses o incluso durante años, incluso cuando ella ya no es capaz de agradecer. Y, sin embargo, ¡qué gran camino de santificación es éste! En esos momentos se puede contar de modo particular con la cercanía del Señor, y se es también un apoyo especial para la misión de la Iglesia.

3. Sabiduría del corazón es estar con el hermano. El tiempo que se pasa junto al enfermo es un tiempo santo. Es alabanza a Dios, que nos conforma a la imagen de su Hijo, el cual «no ha venido para ser servido, sino para servir y a dar su vida como rescate por muchos» (Mt 20,28). Jesús mismo ha dicho: «Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve» (Lc 22,27).
Pidamos con fe viva al Espíritu Santo que nos otorgue la gracia de comprender el valor del acompañamiento, con frecuencia silencioso, que nos lleva a dedicar tiempo a estas hermanas y a estos hermanos que, gracias a nuestra cercanía y a nuestro afecto, se sienten más amados y consolados. En cambio, qué gran mentira se esconde tras ciertas expresiones que insisten mucho en la «calidad de vida», para inducir a creer que las vidas gravemente afligidas por enfermedades no serían dignas de ser vividas.

4. Sabiduría del corazón es salir de sí hacia el hermano. A veces nuestro mundo olvida el valor especial del tiempo empleado junto a la cama del enfermo, porque estamos apremiados por la prisa, por el frenesí del hacer, del producir, y nos olvidamos de la dimensión de la gratuidad, del ocuparse, del hacerse cargo del otro. En el fondo, detrás de esta actitud hay frecuencia una fe tibia, que ha olvidado aquella palabra del Señor, que dice: «A mí me lo hicisteis» (Mt 25,40).
Por esto, quisiera recordar una vez más «la absoluta prioridad de la "salida de sí hacia el otro" como uno de los mandamientos principales que fundan toda norma moral y como el signo más claro para discernir acerca del camino de crecimiento espiritual como respuesta a la donación absolutamente gratuita de Dios» (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 179). De la misma naturaleza misionera de la Iglesia brotan «la caridad efectiva con el prójimo, la compasión que comprende, asiste y promueve» (ibíd.).

5. Sabiduría del corazón es ser solidarios con el hermano sin juzgarlo. La caridad tiene necesidad de tiempo. Tiempo para curar a los enfermos y tiempo para visitarles. Tiempo para estar junto a ellos, como hicieron los amigos de Job: «Luego se sentaron en el suelo junto a él, durante siete días y siete noches. Y ninguno le dijo una palabra, porque veían que el dolor era muy grande» (Jb 2,13). Pero los amigos de Job escondían dentro de sí un juicio negativo sobre él: pensaban que su desventura era el castigo de Dios por una culpa suya. La caridad verdadera, en cambio, es participación que no juzga, que no pretende convertir al otro; es libre de aquella falsa humildad que en el fondo busca la aprobación y se complace del bien hecho.
La experiencia de Job encuentra su respuesta auténtica sólo en la Cruz de Jesús, acto supremo de solidaridad de Dios con nosotros, totalmente gratuito, totalmente misericordioso. Y esta respuesta de amor al drama del dolor humano, especialmente del dolor inocente, permanece para siempre impregnada en el cuerpo de Cristo resucitado, en sus llagas gloriosas, que son escándalo para la fe pero también son verificación de la fe (Cf. Homilía con ocasión de la canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II, 27 de abril de 2014).

También cuando la enfermedad, la soledad y la incapacidad predominan sobre nuestra vida de donación, la experiencia del dolor puede ser lugar privilegiado de la transmisión de la gracia y fuente para lograr y reforzar la sapientia cordis. Se comprende así cómo Job, al final de su experiencia, dirigiéndose a Dios puede afirmar: «Yo te conocía sólo de oídas, mas ahora te han visto mis ojos» (42,5). De igual modo, las personas sumidas en el misterio del sufrimiento y del dolor, acogido en la fe, pueden volverse testigos vivientes de una fe que permite habitar el mismo sufrimiento, aunque con su inteligencia el hombre no sea capaz de comprenderlo hasta el fondo.

6. Confío esta Jornada Mundial del Enfermo a la protección materna de María, que ha acogido en su seno y ha generado la Sabiduría encarnada, Jesucristo, nuestro Señor.

Oh María, Sede de la Sabiduría, intercede, como Madre nuestra por todos los enfermos y los que se ocupan de ellos. Haz que en el servicio al prójimo que sufre y a través de la misma experiencia del dolor, podamos acoger y hacer crecer en nosotros la verdadera sabiduría del corazón.

Acompaño esta súplica por todos vosotros con la Bendición Apostólica.


Francisco

¡No te lo pierdas!

El próximo 20 de febrero, déjate tocar el corazón #PuntodeENcuenTRO

martes, 10 de febrero de 2015

El amor que crea (II)

Martes 10 de febrero, 5º del tiempo ordinario

Gn 1,20–2,4a
Sal 8
Mc 7,1-13


Somos buscados por Dios desde el principio. Sólo su amor nos dice, de verdad, quiénes somos, criaturas que "recibimos la vida de otro y no sólo en el momento del nacimiento, sino cada día. El ser humano es relación: yo soy yo mismo sólo en el tú y a través del tú, en la relación del amor con el Tú de Dios y el tú de los demás (Benedicto XVI).

Vivamos reconociendo la grandeza de Dios y aceptando nuestra condición de criaturas para que el Señor colme nuestra pequeñez con su amor y crezca nuestra verdadera grandeza de hijos amados de Dios.

lunes, 9 de febrero de 2015

El amor que crea

Lunes 9 de febrero, 5º del Tiempo Ordinario

Gn 1, 1-19
Sal 103
Mc 6, 53-56


El mismo amor que nos crea, se hace uno de nosotros, se hace amor cercano, que toca, acaricia, sana. Vivamos como testigos de ese amor que quiere seguir actuando a través de nosotros.

sábado, 7 de febrero de 2015

De tiempo en tiempo...

...me asalta una como fiebre de gozar, de ser y de tener más, que va aflojando mis fuerzas...

lunes, 2 de febrero de 2015

Partícula para eucaristizarnos. Febrero

«Una María es una persona corta para contar:
Cuando se trabaja por tan puro amor compasivo como la María,
no queda tiempo, ni ganas, ni interés
en presentar la cuenta ante el tribunal humano 
para que se la pague»

(cf. Florecillas de Sagrario: OO.CC. I, 627)



En nuestra sociedad es poco común ver gestos desinteresados y gratuitos. Todo se compra y se paga, no solo los bienes materiales, sino también la diversión, el trabajo, la enseñanza. Esto muestra que la cultura actual nos está convenciendo de la importancia de la egolatría como medio para ser más eficaz e importante. Se realzan como factores dominantes la comodidad, el éxito personal y la abundante posesión de bienes. Parece que la generosidad no tiene cabida en la vida.

Hasta muchas veces constatamos que, valores tan nobles como la amistad y el amor, pueden esconder una gran carga de intereses personales. Más aún, amar al que nos ama o ser servicial y simpático con quien lo es con nosotros, pueden continuar siendo las actitudes egoístas de quienes son movidos por la preferencia y la predilección.

Jesús quería y pensaba en una sociedad en la que los hombres y mujeres aprendiéramos a amar, no a quien mejor nos paga, sino a quien más nos necesita. «Cuando ofrezcas un banquete, llama a pobres, mancos, cojos, ciegos, y serás bienaventurado, ya que ellos no tienen para recompensarte; pues tú serás recompensado en la resurrección de los justos» (Lc 14,13-14). Por eso sería más noble que nos preguntemos y nos respondamos con sinceridad, qué buscamos cuando nos acercamos a los demás.

La gratuidad es pensar y actuar hacía los demás, hacia fuera, no hacia dentro. Es más fácil y, aparentemente satisfactorio, realizar un acto ostentoso por el cual nos aplaudan y nos feliciten, que con sencillez darnos a los otros sin conseguir ninguna ganancia, porque lo normal es procurarse el propio brillo, estar por encima de los demás, no querer ofrecer nuestra luz a los demás. «Todo es gracia (…) no tengo riquezas, mi riqueza es solo el don que he recibido: Dios. Esta gratuidad: ¡es nuestra riqueza!». «La predicación evangélica nace de la gratuidad, del estupor de la salvación que llega; lo que yo he recibido gratuitamente, debo darlo gratuitamente» (Papa Francisco 11/6/2013).

Ayudar a los demás sin hacer distinciones; pararse ante una persona que necesita; actuar con discreción y sencillez apareciendo y desapareciendo en el momento oportuno; resolver las situaciones que afectan a las personas en la medida de las posibilidades o buscar los medios para lograrlo, es saber amar con gratuidad y generosidad.

El creyente verdadero practica la generosidad en silencio, sin reflectores y sin propagandas en los medios sociales. Gratuitamente. Solo de esta manera será favorecido con la alegría interior, con la paz de Dios. Quien sigue a Jesús es consciente de las consecuencias que se derivan al ir por ese camino; su manera de actuar resultará ilógica, incómoda y molesta para mucha gente, pero, del mismo modo, sabe que esas actitudes llevan a la salvación definitiva, la que nos dio Él.

«El señor Obispo se acercará a ese pueblo, lo amará con toda la inmensa locura de un corazón enamorado del pobrísimo Jesús (…). Y como la gran limosna que el pueblo necesita es el cariño, el corazón, él se lo entregará a todos sin esperar nada, que no busca en ello más que hacer el bien y alegrar a Dios» (J. Campos Giles, El Obispo del Sagrario abandonado, 6ª ed., p. 246).

Hna. Mª Leonor Mediavilla, m.e.n.

sábado, 31 de enero de 2015

La voz del testimonio

Se quedaron asombrados de su doctrina, 
porque no enseñaba como los escribas, 
sino con autoridad. (Mc 1, 22)


El Evangelio nos pone delante la autoridad con la que enseña Jesús. El Beato Manuel González nos propone un modo de imitar a Jesús en esta tarea de vivir liberando al hombre de hoy.

- Hablar de Jesús como Jesús y con autoridad de Jesús instruyendo, alumbrando, atrayendo. 

- Obrar con la virtud y con el estilo de Jesús.

- Amar por y a lo Jesús. O sea: decir y hacer todo esto por amor, sin esperar paga ni recompensa, con sacrificio hasta morir en la cruz del cansancio, del agotamiento, de la ingratitud, del martirio de sangre, poco a poco o de una vez. 

¿Nos atrevemos?

¡Feliz domingo!

miércoles, 21 de enero de 2015

Infancia misionera en nuestra diócesis

Sábado 24 en La Laguna



Acogida: 10.30h Colegio Buen Consejo

Marcha: desde el Colegio Buen Consejo hasta el Seminario Diocesano.

Salida: 11.15h

Eucaristía: 12.00h

Almuerzo: 13.30 h


Encuentro festivo: 14.45 h

sábado, 17 de enero de 2015

Fueron, vieron y se quedaron...¿No debe ser esa también nuestra historia?

Nadie puede hacer una verdadera experiencia de Jesús y no quedar "tocado". Ante su pregunta, "¿qué buscáis?", acogida este viernes ante su presencia eucarística, seguramente se encendieron nuestros corazones en deseos de implicarnos personalmente con Jesús, con su persona, su historia, su vida...su Amor.




Los discípulos buscaban y encuentran en Jesús al Maestro que esperaban. 

Él les abrió la puerta de su vida íntima... Y se quedaron con él. 

¿No debe ser ésa también nuestra historia?

Que en nuestras palabras, en nuestras obras y en nuestros sentimientos encuentren siempre los demás un motivo para "venir, ver y quedarse".

miércoles, 14 de enero de 2015

Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado 2015

Bajo el lema "IGLESIA SIN FRONTERAS, MADRE DE TODOS", la Iglesia celebra este domingo, 18 de enero de 2015, la 101 Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado. 


En nuestra Diócesis lo celebramos con una Vigilia de oración, "Morir de esperanza", que tendrá lugar el sábado 17 de enero a las 20:30 h y, el domingo, con la Eucaristía a las 12:00 h, presidida por el  Señor Obispo. Ambas celebraciones tendrán lugar en la Catedral.

martes, 13 de enero de 2015

Empezar el año con "buen pie"

No hay mejor forma de comenzar este nuevo año que acogiendo la invitación que el Señor nos hace a orar juntos. Este viernes, 16 de enero, tendremos el Primer Punto de Encuentro de este año, a las 20:15 h. No te olvides de invitar a algún amig@ para compartir este espacio de oración y encuentro.


lunes, 5 de enero de 2015

Guiados por la estrella



Guiados por la estrella, los Magos han encontrado a Jesús contigo, Madre querida. 

Admirada y conmovida, Tú has oído las ternuras que le han ofrecido y, el Evangelio no lo dice, pero mi corazón lo adivina. Tú has hablado por tu Niño que aún no habla, y les has pagado en su nombre dándoles a besar sus pies y manos...

¡Qué paga tan buena, tan espléndida!

¡Besar los pies de tu Jesús después de oírte a Ti hablar de Él! ¡Oírte hablar de Él!

Pienso en esta escena y... ¡siento una envidia de los Magos!

Háblame, Madre, sin ruido de palabras de Él, y háblale de mí, y así, presentados por Ti, déjanos estar mucho, mucho tiempo juntos... 

(Beato Manuel González)

domingo, 28 de diciembre de 2014

¡A disfrutar de la lectura!

El Granito de Arena

Editorial:Reconocimiento facial 
Discurso al Comité para los Congresos Eucarísticos
El papa Francisco a los movimientos eclesiales
Sínodo sobre la Familia: Relación post disceptationem (I) 

La liturgia, encuentro con Cristo
Apertura del Año de la Vida Consagrada
Partícula para eucaristizarnos
Resonancias en nuestra Iglesia de hoy
Muestra en Sevilla
I Congreso Internacional Beato Manuel González
Orar con el obispo del Sagrario abandonado
Asamblea Nacional FER en Perú
Orar la Navidad en familia
Con mirada eucarística
Espigando en los escritos de san Juan
Lectura sugerida



Vamos a conocernos: ¡Demuestra tu genialidad
Junto a Don Manuel: Orgullosa y contenta de ser parte de la FER
Un libro fascinante: También Dios es una verdadera familia
Don Preguntón: ¡Ahora te toca a ti!
Melodías que acercan a Dios: Hay quien quiere que seas feliz
Hablamos con Jesús Eucaristía: Corazón de pastor
Hazlo tú también: Comida 100% navideña
RIE-tablero: ¡Que no te falte ninguna!
Pasatiempos: Adviento
Chistes: SonRÍE tú también

sábado, 27 de diciembre de 2014

En la Fiesta de San Juan, apóstol y evangelista


Al día siguiente estaba Juan con dos de sus discípulos. Viendo pasar a Jesús, dijo: ---Ahí está el Cordero de Dios. Los discípulos, al oírlo hablar así siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que le seguían, les dijo: ---¿Qué buscáis? Respondieron: ---Rabí --que significa maestro--, ¿dónde vives? Les dijo: ---Venid y ved. Fueron, pues, vieron dónde residía y se quedaron con él aquel día. Eran las cuatro de la tarde. 
(Jn 1, 35-39) 



Eran las cuatro de la tarde cuando esta invitación se hacía. Misterio de aquella noche entera de magisterio de Jesús con dos rudos pescadores, ¡cómo nos haces sentir las palpita­ciones de un Corazón dispuesto a hacer locuras por iluminar a las almas y cómo haces presentir el misterio dulce, suave e iluminador de tantas noches y de tantos días de Sagrario! 
¿Qué ha estado diciendo Jesús aquella noche a Andrés y a Juan? 

No lo dice el Evangelio. Lo que sabemos es que han salido conociendo quién es Jesús y amándolo con la efusión del celo más activo por buscarle conocedores y amadores. Andrés busca y trae a Jesús a su hermano Simón, el que debía ser cimiento de su Iglesia. Probablemente Juan trae a su hermano Santiago. Después, de estos cuatro discípulos, sacará Jesús cuatro grandes Apóstoles. 

Y sabemos también que con ese conocimiento y amor del Maestro, debieron sacar un amor fraterno, tan efusivo, tan palpitante, tan nuevo, que más tarde, en los últimos encar­gos, cuando tenía que separarse de ellos, para ir al Padre, les ha podido dejar esta consigna: "En esto conocerán que sois mis discípulos, si os amáis los unos a los otros" (Jn 13, 35) 

¿Amo yo así? 

Si tengo que hacer de maestro algunas veces por ser sacerdote, padre de familia, catequista, o simple consejero, ¿atraigo y uno a mí a los que he de enseñar por la humildad o el amor? 

Jesús ni en el Evangelio ni en la Eucaristía es Maestro de mala cara, de palabra áspera, ni de corazón duro. 

Como discípulo que soy de Jesús, ¿me lo conocen las gentes en lo bien que trato y quiero a todos mis condiscípulos, a todos, a buenos y a malos? 

Espíritu santo, ¡que yo ame así! 
(Beato Manuel González)

sábado, 20 de diciembre de 2014

¡Hágase!...¡Señor, ven!

Faltan pocos días para la Navidad. La liturgia de este domingo, cuarto de Adviento, nos propone el relato de la Anunciación y, con él, la posibilidad de revivir ese momento culminante de la historia en que Dios tocó el corazón de una muchacha nazarena; ese momento donde el Hijo de Dios comenzó a hacerse carne al dar ella su consentimiento.


"El consentimiento consciente dado por María a la Encarnación y a todas sus consecuencias gloriosas y dolorosas; la fidelidad exquisita a Dios, que le ha merecido ser escogida para dar aquel "hágase en mí según tu palabra"como representante de toda la naturaleza humana; la generosidad ante las pobrezas de Belén; las persecuciones de Herodes y las necesidades y humillaciones de la vida oculta; las renuncias supremas de la vida pública, del Calvario, del sepulcro, de la ausencia después de la Ascensión; las amarguras de la solicitud por las Iglesias nacientes..., ¿no hacen de María la gran sembradora de la vida de Dios y del Dios de la Vida? (Beato Manuel González)

En la recta final del Adviento, pongamos nuestra mirada en María y José. Junto a ellos, preparémonos a recibir a Aquel que viene a revelar el sentido más profundo de la alianza de Dios con la humanidad de todos los tiempos y permitamos que otros reciban la vida que Dios ha sembrado en cada uno de nosotros.




viernes, 19 de diciembre de 2014

¡Todo a punto para esta tarde!

Esta tarde, a las 20:15h, os esperamos en la Capilla de San Jorge para nuestro Punto de Encuentro. 

Dejemos que la invitación del profeta Isaías, -Consolad, consolad a mi pueblo- haga eco en nuestro corazón en esta recta final del Adviento.



¡No puedes faltar!

domingo, 14 de diciembre de 2014

Conoce a los ponentes del I Congreso Internacional Beato Manuel González (6)


Hna. María Teresa Castelló Torres, Misionera Eucarística de Nazaret

"La gracia carismática en el Beato Manuel González: 'Una mirada que decía mucho y pedía más'."

Sábado 2 de mayo

sábado, 13 de diciembre de 2014

Nadie vive de negaciones...¡Señor, ven!



"El Espíritu del Señor está sobre mí, 
porque el Señor me ha ungido. 
Me ha enviado para dar la buena noticia a los que sufren, 
para vendar los corazones desgarrados, 
para proclamar la amnistía a los cautivos,
y a los prisioneros la libertad, 
para proclamar el año de gracia del Señor...."


Isaías resume en estas palabras la misión del profeta, que en Jesús se cumplen en plenitud. Pero la misión no termina aquí. Desde nuestro Bautismo, el anuncio, la justicia y la curación, también son cosa nuestra. 

En el Evangelio aparece un profeta, Juan, testigo de la luz, que se presenta con tres negaciones: no es Elías, no es el Profeta esperado, no es el Mesías. Pero nadie vive de negaciones, en nuestra vida es preciso dar un Sí. El sí de Juan es reconocerse por lo que es, la voz que clama en el desierto invitando a allanar los caminos al que viene. 

Ser colaboradores de Dios es una gracia inmensa. Juan nos lo recuerda, lo nuestro es dar testimonio de la Luz. El mejor modo es ayudarnos unos a otros a reconocer a Aquel que está en medio de nosotros, y que a veces no logramos ver; reconocernos como eslabones de una cadena, el Señor va por delante; somos servidores, ¿cómo no agradecer esta oportunidad única de ser aliviadores del dolor de otros? 

Acojamos la invitación de Pablo a fomentar la alegría en nuestras vidas por todas las bendiciones que el Señor nos concede, dirigiéndonos a Él en una oración constante y agradecida, para así descubrir que en nuestra vida todo es dado. 

Pidamos a María, en estos días ya próximos a la Navidad, que la gratitud sea una expresión continua en nuestra vida, al descubrirnos destinatarios del amor misericordioso e inmerecido del Dios que viene a llenar nuestras vidas de sentido y de felicidad.

viernes, 12 de diciembre de 2014

¡50 años!

Querida familia eucarística reparadora:
Desde estas tierras tinerfeñas, queremos compartir con vosotros la alegría por el 50º Aniversario de la UNER en Tejina. Ayer, jueves 11 de diciembre, nos reunimos los diferentes grupos de nuestra isla, para acompañar y celebrar con júbilo los 50 años de perseverancia y crecimiento del grupo de Marías y Discípulos de Tejina.
Comenzamos la tarde a los pies del Maestro, adorándole y dándole gracias por su presencia viva y permanente en la Eucaristía. A continuación, celebramos la Misa de Acción de gracias por estos 50 años de vida de la UNER en la parroquia San Bartolomé, de Tejina. La Eucaristía fue presidida por D. Daniel Padilla, nuestro asesor diocesano y nacional, quien nos animó a seguir acompañando al Jesús vivo del Sagrario, sin olvidar que es el mismo que nos espera en nuestros hermanos más pobres y abandonados.
Después de este encuentro fraterno en torno al Señor, compartimos una merienda cena, muy familiar y sencilla.

Os dejamos algunas fotos de nuestra tarde de familia.
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Conoce a los ponentes del I Congreso Internacional Beato Manuel González (5)


Aurora María López Medina 

"Chifladuras ante la soberanía pulmonar: la acción social del Beato Manuel González"

Viernes 1 de mayo por la tarde

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Partícula para eucaristizarnos Diciembre 2014



«Ante vuestros desalientos por la poca o ninguna cosecha, 
pensad que esto, el cosechar, no es vuestro, sino el sembrar. 
A eso vais a los pueblos; sembrad bien y buena semilla, 
y lo demás ¿qué os importa?»

Florecillas de Sagrario: OO.CC. I, 676

Diciembre 2014

Conoce a los ponentes del I Congreso Internacional Beato Manuel González (4)

Manuel González López-Corps 

"La celebración del Misterio de Cristo: Apuntes sobre la espiritualidad litúrgica del Beato Manuel"

Viernes 1 de mayo por la mañana

martes, 9 de diciembre de 2014

Aviva tu fuego con María

Bajo el lema "Aviva tu fuego con María", nos reunimos en oración la noche del domingo día 7, en la capilla de San Jorge. María vivió el tiempo de espera del Mesías con intensidad con fe. Que Ella nos ayude a reavivar el fuego de nuestra esperanza en este tiempo de Adviento.

Os dejamos un vídeo-resumen de lo vivido

lunes, 8 de diciembre de 2014

Conoce a los ponentes del I Congreso Internacional Beato Manuel González (3)




Daniel Padilla Piñero, sacerdote y Asesor Nacional de la UNER

"La formación cristiana: una urgencia catequética en el Beato Manuel González"

Jueves 30 de abril por la tarde

Madre Inmaculada


Si nadie va al Padre sino conociendo y amando al Hijo, 
nadie puede esperar ir al conocimiento y trato amoroso del Hijo 
sino por Ti, Madre querida.

Reclinado sobre tu regazo encontraron a Jesús las primicias de la gentilidad y de los judíos, los reyes y los pastores; al pie de la Cruz de Jesús Redentor, recogiendo su sangre y los últimos latidos de su Corazón, te encuentran siempre todos los redimidos; sentada a la derecha de Jesús glorificador, ejerciendo la omnipotencia suplicante, te cantan todos los ángeles y santos del cielo, y cerca, muy cerca de cada Sagrario en donde mora tu Hijo Sacramentado, estás también Tú, preparándole y multiplicándole comensales.

Es designio de Dios, manifiestamente revelado y comprobado en los libros santos y en la historia grande de la Iglesia como en la menuda de cada alma, que Jesús no se dé sino por María.

Inmaculada Madre María, dispensadora del más rico don de los cielos y de la tierra. Dadora de Jesús mortal en el Evangelio, de Jesús glorioso en el cielo y de Jesús Sacramentado en el Sagrario, para gloria de tu Hijo, que goza en darse, y para delicia tuya, que es dárnoslo, despierta en torno de cada copón muchas hambres de comerlo, de hablarle, de mirarlo sin verlo, de escucharlo sin oírlo, de bañarse en miradas suyas, de ungirse en la virtud que exhala su Cuerpo Sacramentado, y de perfumarse en el olor de sus virtudes eucarísticas...

Madre Inmaculada, Tú que recibiste más abundantemente que ninguna pura criatura los frutos de la salvación y del magisterio de Jesús, siendo su primera redimida con redención preservativa de todo pecado y su primera y mejor discípula, enséñanos a aprovecharnos de la salvación y del magisterio con que en silencio nos brinda desde la Eucaristía.

(Beato Manuel González)